Las familias eligen demostrablemente con mayor frecuencia lugares que realmente atraen a los niños. Un rincón de juego bien diseñado refuerza la experiencia global y hace que la visita sea más agradable para toda la familia. Esto se traduce en una mayor valoración, un vínculo emocional más fuerte y una mayor probabilidad de visitas repetidas.
Gracias a que el rincón infantil puede integrarse fácilmente en su temática o storytelling, se alinea perfectamente con la identidad del lugar. Además, la solución es flexible: desde zonas de espera y vestíbulos hasta rincones de juego completos que contribuyen a la calma, la experiencia y la fidelización.